...voy a respirar profundo y dejar de escribir...
Hoy es uno de esos días en que la necesidad simplemente me consume, acelerando mi corazón al ritmo desbocado de mi propia frustración que se convierte finalmente en una angustiante ansiedad.
Podría escribir algunas líneas tristes esta tarde y así sacudir mi corazón de esta tonta incertidumbre, pero no lo haré, no le daré gusto a la melancolía. Suena como un tarea fácil para quien jamás lo ha experimentado, pero aquellos que han sentido esta ansiedad tan abrasadora que llaman depresión, saben que es como tratar de salir de un pozo, resbaloso y profundo, donde la mas leve caricia del viento nos empuja nuevamente hasta el fondo del abismo.
Pensé que finalmente había vencido a la depresión, fui demasiado optimista, pero eso es en sí, un buen signo. A pesar de todo he conseguido robarle un poco de control a esta enfermedad. Estoy consiente del episodio que me llevo hasta este estado, simplemente tengo que ser mas fuerte y no permitirme esa clase de debilidades que me hacen feliz un par de horas y luego me arrebata semanas de tranquilidad.
Comenzare por recurrir a mi mas aliado amigo, “el trabajo” voy a aturdir mi mente hasta no ser capaz de desear, de sentir, de pensar ... suena fácil, mas se que no lo será, pero tampoco es imposible... ahora voy a respirar profundo y dejar de escribir antes que la melancolía tome control de mi teclado.
Publicado en "Salud & Belleza" el 7 de Marzo, 2007 · Visitado (1211) veces ·
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