Konstantinos Petrou Kavafis (en griego Κωνσταντίνος Πέτρου Καβάφης, transliterado también como Cavafis, Cavafy o Kavaphes) nació en Alejandría, Egipto el 29 de abril de 1863. Fue el último, de nueve hijos, de una pareja de prósperos comerciantes de Constantinopla, Pedro Kavafis y Khariklia Potiadis. Después de la muerte de su padre en 1870, la familia regresa a Liverpool, estos 7 años que Kavafis pasó en Inglaterra -entre los 9 y los 16-, fueron definitivos para su formación. Aprendió inglés, conoció las costumbres victorianas, escribió sus primeros poemas y se familiarizó con los escritos de Shakespeare, Browning y Wilde, de quienes hay resonancias en sus versos.
...Kavafis murió sin ofrecer un volumen al público. Tuvo el valor de elegir sus lectores, entregando mínimos ejemplos de su obra a aquellos que consideraba podían comprender lo que hacía
En 1885 la familia tuvo que mudarse de nuevo, esta vez a Estambul. Cuando Kavafis volvió a Alejandría lo haría para quedarse el resto de su vida. Trabajó como periodista, y como funcionario en el Ministerio Egipcio de Obras Públicas, durante treinta años. Se sabe que fue corredor de bolsa y que escribió, a finales de los ochentas, algunos artículos en inglés contra el imperialismo británico, como el que reclama la devolución de los mármoles Elgin. Según Timos Málanos, en ésta época Kavafis vivió largos y angustiosos períodos de identidad sexual.
Kavafis, opto por un aislamiento literario, publicó relativamente poco en vida, aunque tras su muerte su obra cobró paulatinamente influencia. En 1907 Kavafis escribe el siguiente párrafo en el que resalta lo importante que es para el escritor la independencia de sus lectores:
Pero al lado de todo lo desagradable y hostil de la situación, cada día peor, déjeme anotar -como una muestra de alivio en nuestras miserias-, una ventaja. La ventaja es la independencia intelectual que se garantiza. Cuando un escritor sabe bien que unos pocos ejemplares serán vendidos, gana una gran independencia para su trabajo creador. El escritor que tiene la seguridad, o al menos la posibilidad de vender toda su edición, y quizás futuras ediciones, no pocas veces es influenciado por las futuras ventas. Casi sin saberlo, sin pensarlo, habrán circunstancias cuando conociendo lo que el público piensa, lo que gusta y compraría hará algunos pequeños sacrificios, escribirá está frase un poco diferente, dejará fuera aquello. Y no hay nada más destructivo para el arte, tiemblo con sólo pensarlo, cuando una frase debe ser cambiada, cuando hay que omitir algo.
Quizá por está, y otras razones de índole social, Kavafis murió sin ofrecer un volumen al público. Tuvo el valor de elegir sus lectores, entregando mínimos ejemplos de su obra a quienes le visitaban o a aquellos que consideraba podían comprender lo que hacía. A finales de la primera década del siglo, los editores de Nea Zoe solicitaban sus poemas, así como los de Grammata. De allí en adelante Kavafis gozaría de cierto prestigio local, nada despreciable, en una Alejandría donde según Kostas Ouranis vivían, en esos años de entreguerras los mejores escritores griegos de su tiempo.
A partir de 1912 Kavafis comenzó a publicar y escribir poemas abiertamente homosexuales. En ellos se complacía al recrear, más que recuerdos, el goce de la pasión y el ardor de los deseos no satisfechos. Kavafis creó también una estética donde lo pobre, lo sucio, el desempleo y la miseria podían ser objeto de belleza. La primera edición completa de sus poemas - 154 en total - fue publicada en 1935.
Konstantinos Petrou Kavafis, murió el 29 de abril de 1933. Tras su muerte, su reputación aumentó, pasando a ser considerado uno de los mejores poetas griegos del siglo XX y uno de los mayores exponentes del renacimiento de la lengua griega moderna.
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Publicado en "Literatura & Arte" el 18 de Mayo, 2007 · Visitado (7154) veces ·
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